martes, 3 de marzo de 2015

Diario de campo

12-02-15 en este día estuve en área de física, ya que el niño (el niño tiene parálisis cerebral) que llega hay le dan convulsiones. En la cual la maestra no tenia asistente, en la cual la psicóloga me mando a esa área, el niño estuvo tranquilo la maestra le había puesto la compresa para relajar los músculos de los niños y poder hacer los masaje durante unos 15 min. Conforme pasaba el tiempo el niños empezó a convulsionar, así que me quede nostálgica, así que tuve que ir hablar a la directora para me diera el alcohol, en la cual el alcohol se lo ponen en su cabeza para poder relajarlo y que la crisis que tiene se le vaya pasando. Así que tuvieron que hablar a su padres para que fuera a buscarlo, por que cuando le dan una crisis el ellos quedan muy cansado. Conforme que su padre iba por el volvió a dar otra crisis, así que todo el día estuve en esa área para avisar por cualquier cosa.

13-02-15 Hoy se realizó un convivió por el día del amor y la amistad, en la que participaron los niños en romper piñata y hubo intercambio de regalo. El día estuvo muy agradable ya que todos los padres participaron en las actividades que se realizaron en el convivio. Y los niños se  divirtieron.

17-02-15 Hoy no estuve en la área de lenguaje porque no había llegado mucho niños, debido al mal tiempo que presento en estado de tabasco, así que estuve en la área de motricidad con un niño que tiene síndrome  de down, cuando estuve ahí pude darme cuenta de que él tiene amigos imaginarios ya que, como fue el único niño que llego, tuve la oportunidad de observarlo, ver como se comunicaba con sus amigos imaginarios, y los gesto que hacía.
Lejos de ser síntomas de enfermedad mental, el soliloquio y los amigos imaginarios suelen ser bastante “normales” en los adolescentes y en los adultos con síndrome de Down. Para la mayoría de estas personas, hablar solas en voz alta, o con sus amigos imaginarios, puede tener muchas utilidades posibles. En general, la intervención sólo es necesaria cuando existen otros síntomas concordantes con una enfermedad mental, o cuando la conducta estuviera interfiriendo considerablemente la participación en otras actividades, o si se dieran ambas circunstancias a la vez. Lejos de ser síntomas de enfermedad mental, el soliloquio y los amigos imaginarios suelen ser bastante “normales” en los adolescentes y en los adultos con síndrome de Down. Para la mayoría de estas personas, hablar solas en voz alta, o con sus amigos imaginarios, puede tener muchas utilidades posibles. En general, la intervención sólo es necesaria cuando existen otros síntomas concordantes con una enfermedad mental, o cuando la conducta estuviera interfiriendo considerablemente la participación en otras actividades, o si se dieran ambas circunstancias a la vez.

( Dennis McGuire y Brian Chicoine. El soliloquio, los amigos imaginarios y la vida de fantasía [en línea] septiembre de 2009 [fecha de consulta:17-02-15] disponible en :< http://www.downcantabria.com/revistapdf/102/95-103.pdf>) 

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